¡Cuidado con quien se aventure en el corazón de las tinieblas!
Aquí es donde se esconde el malvado Gusano de las Tinieblas. Con su cuerpo ágil y totalmente articulado, se cuela a la velocidad del rayo y, con la misma rapidez, puede excavar galerías subterráneas. Por eso es imposible verlo o escucharlo llegar antes de que surja de repente desde las profundidades. ¡Eso sí que pone los pelos de punta! Entre silbidos, abre sus fauces repletas de dientes afilados y clava la mirada en sus enemigos con un aire travieso a través de sus ojos rojos.
Solo queda una cosa por hacer: ¡huir!
Dimensiones: 26 x 7 x 4 cm.