En El secreto del Unicornio (1943) y El tesoro de Rackham el Rojo (1944), que es su continuación, Tintín acompaña al capitán Haddock tras las huellas de su glorioso antepasado, el caballero Francisco de Hadoque. Inventor de un pequeño submarino con forma de tiburón, un tal Silvestre Tornasol contribuye al hallazgo del tesoro, antes de regalar al capitán el castillo de sus ancestros: Moulinsart.
Tapa dura.