El Cangrejo de las Pinzas de Oro (1941) recupera la aventura exótica. Esta vez lleva a Tintín al norte de África, donde desbarata los planes de una banda de malhechores que escondían opio en latas de cangrejo.
Con la aparición del Capitán Haddock descubrimos una nueva forma de expresarse que no carece de chispa ni de sonoridad. Entre todas, una de las más inesperadas es, sin duda, "¡vegetariano!".
Tapa dura.