En Tintín en América (1932), el héroe confirma su vocación de enderezador de entuertos, enfrentándose al mafioso Al Capone, a los gánsteres de Chicago y a los granujas de toda calaña. Ya entonces, Hergé da muestra de una visión generosa del mundo, estigmatizando por ejemplo a los blancos por sus comportamientos hacia los indios pieles rojas. La fama de Tintín se extiende más allá del Atlántico. De modo que, cuando llega a Chicago en plena Ley Seca, todos los bandidos y malhechores asociados le preparan un recibimiento de lo más incómodo. ¡Tintín tendrá que echar mano de todo su valor y de toda su inteligencia para sobrevivir!
Tapa dura