Este álbum, de una exactitud profética, continúa la aventura lunar iniciada en Objetivo: la Luna. Hergé sigue ampliando sin descanso los límites del guion y envía esta vez a sus héroes al espacio. Si hoy ir al espacio es casi una rutina, a principios de los años cincuenta imaginar semejante relato pertenecía a la ciencia ficción. En efecto, conviene recordar que el álbum se publicó en 1954, mientras que Armstrong no dio el primer paso en la Luna hasta 1969.
Tapa dura.