Un ingenioso sistema de recompensas que hace que el buen comportamiento sea divertido, visual y motivador. Los niños se ganan sus canicas, una buena acción cada vez, llenando poco a poco su tarro. En el interior encontrarás un tarro resistente, un bonito surtido de canicas arcoíris de diferentes tamaños y una bolsa de algodón para guardarlas de forma segura. Sencillo, ameno y maravillosamente táctil, es una manera lúdica de fomentar los buenos hábitos y celebrar los pequeños logros del día a día.