Estas cajas proponen dos puzles para acompañar la evolución del niño. Primero podrá separar las piezas de cada puzle por el motivo del reverso, después reconstruir su dibujo basándose en el modelo y, por último, hacerlo solo gracias a su sentido de la observación, su memoria o su lógica.
Edad recomendada: a partir de 3 años