¡No le tienen miedo a nada, estos Hernández y Fernández!
Ni siquiera a disfrazarse de mandarines de la última dinastía, ¡aunque la acción de El Loto Azul transcurra en los años 30!
Su traje amarillo con dragón provoca la hilaridad de los transeúntes en esta viñeta llena de detalles y de colores vibrantes, que ahora se luce con audacia en forma de póster.