¿Tu peque siempre ha soñado con montar una cebra? Con este correpasillos, el sueño se hace realidad.
Bien sentado sobre su cebra, aprende a impulsarse, a mantener el equilibrio y a desplazarse solito. Ideal para emprender las primeras grandes expediciones por el salón.
Su silueta llena de curvas, gráfica en blanco y negro, lo convierte además en un bonito objeto para dejar bien a la vista en la habitación.