Hoppie disfrazado de diablillo aporta un toque juguetón y tierno a Halloween. Confeccionado en peluche negro muy suave, el conejo tiene largas orejas caídas, ojos y hocico finamente bordados y un aire simpático.
El disfraz se reconoce en los cuernos, la cola y el corazón que sostiene entre las patas, todos en un rosa frambuesa intenso. Unas bolsitas de granulado en las patas y el asiento le dan peso y le ayudan a mantenerse sentado. Mide 14 cm y luce el célebre botón en la oreja de Steiff.
Peluche 100 % poliéster, relleno sintético, ojos de seguridad.