Con su tamaño impresionante y sus largos colmillos, el gigantesco mamut parece un poco temible, pero tranquilo: suele ser pacífico. Este gigante prehistórico prefiere arrancar con calma las hojas de los árboles y mordisquear las ramas con su larga trompa.
Quien no se cruce en su camino puede hasta hacerse amigo de este coloso de la era glacial, perfectamente equipado contra el frío gracias a su espesa pelambre lanuda. Medidas: 21,7 x 12,4 x 8,8 cm.