La llama luce un espeso pelaje blanco. Su lana es extraordinariamente suave, abriga muy bien y resulta apta para personas con alergias. Las llamas se parecen a los camellos sin joroba. Son originarias de los Andes, en América del Sur, y se alimentan de plantas y hierba. Tienen el labio hendido y fama de escupir a sus rivales para establecer la jerarquía dentro de la manada.
Con los humanos, en cambio, son especialmente simpáticas y dóciles.
Dimensiones: 7 x 2,6 x 9,4 cm