Cinco patos amarillos con gorras y pañuelos, y una caña con gancho para intentar atraparlos. Su cola curvada facilita la pesca y el lastre los mantiene derechos en la superficie del agua.
Son resistentes y no están perforados: el agua no entra en su interior, así que valen tanto para la bañera como para un barreño en el jardín. A partir de 2 años.