Un chaleco sin mangas de pelo sintético gris y grueso, forrado con franela de cuadros rojos. La capucha lleva un par de orejas de lobo, por detrás cuelga una cola esponjosa y unos mitones a juego, estampados con almohadillas, completan el conjunto.
Se pone sobre cualquier ropa y convierte un paseo por el bosque en una persecución de cuento.