Símbolo de la dolce vita, el Fiat 500 Jolly del carrocero Ghia encarna la elegancia italiana y la libertad de las vacaciones junto al mar. Sin techo ni puertas, equipado con asientos de mimbre y un asiento trasero, este pequeño icono retro seduce a los amantes de los automóviles de colección. Elegante y exclusivo, el Jolly estaba destinado a los afortunados veraneantes de los balnearios.
Esta miniatura reproduce con esmero sus cromados brillantes y su techo de baldaquín desmontable, rindiendo homenaje a su encanto intemporal.
Escala 1/18 Año: 1965
Número de elementos que se abren: 0
Este coche no es un juguete.