Pinchsnap Crab tiene un oficio que se toma muy, muy en serio.
Probar almohadas no está al alcance de cualquiera: requiere tiempo, rigor... y, a ser posible, 12 horas por turno, si por Pinchsnap fuera.
Por suerte, es un dormilón nato. Distingue con una soltura admirable el plumón del algodón y se asegura de que cada Jelly disfrute de un confort digno de los sueños más dulces.
¿Su mejor recuerdo? Sin dudarlo, su último cumpleaños. Durmió tan profundamente que no se despertó hasta el día siguiente.
Dimensiones: 17 x 20 x 11 cm
Apto desde el nacimiento