Todas las gallinas domésticas lucen una cresta sobre la cabeza. Es un apéndice carnoso, muy grande y de color vivo, sobre todo en los gallos. La más conocida es la cresta dentada, que parece un fuego ardiente. Pero también las hay en forma de mariposa, de rosa o de guisante.
Dimensiones: 2,8 x 6,2 x 6,6 cm.