Marcel, el oso, se sienta en el centro y mira cómo se deslizan las bolas.
Se empujan por los alambres curvos, se escuchan chocar entre sí y se ven volver rodando hacia él. Siempre el mismo juego, del que los bebés no se cansan.
- Base de madera maciza
- Alambres curvados
- Bolas de madera pintadas en tonos suaves