Una capa de pelo sintético negro muy suave, con una capucha que dibuja una cara de gato: orejas erguidas forradas de dorado, hocico rosa bordado y bigotes finos. Un lazo rosa cierra el cuello con velcro, fácil de poner y quitar sin ayuda.
El forro satinado se desliza sobre la ropa, la cola esponjosa sigue cada movimiento y dos bolsillos esconden almohadillas doradas por dentro, para calentar las manos entre travesura y travesura.