Bretti el Yeti jamás podría resultar abominable, por mucho empeño que le pusiera (¡si es que ni siquiera sabe deletrear la palabra, así que llegar a serlo… ni lo pensemos!).
Para empezar, le entra vértigo en cuanto gana un poco de altura. Así que, ¿ser el guardián sagrado de las montañas más altas del mundo? Muy poco para él. Guardián sagrado, encantado… pero a ras de suelo, entendámonos.
Y además, cuando se encuentra con alguien, su primer impulso es ofrecerle un abrazo. Y con unos brazos tan largos y tan suaves como los suyos, difícil es no derretirse…
Dimensiones: 29 x 15 x 15 cm
Altura sentado: 28 cm
No recomendado para niños menores de 12 meses, debido a la posible pérdida de fibras.