Por qué los juguetes más sencillos suelen ser los más extraordinarios
Los juguetes electrónicos prometen una estimulación temprana y un desarrollo acelerado. Pero las investigaciones en psicología revelan una paradoja inquietante: ante los juguetes sofisticados, los niños vocalizan menos, el vocabulario se empobrece, los intercambios escasean. En cambio, un simple cubo de madera se convierte por turnos en descubrimiento sensorial, experimento científico, herramienta de construcción y detonante de la imaginación. En nuestra tienda del Boulevard Saint-Germain, desde hace 94 años observamos una verdad inmutable: son los juguetes que dejan al niño dueño del juego los que de verdad estimulan su desarrollo.
