Entretener a los niños en los viajes: juegos de bolsillo
Tres horas de carretera, dos niños detrás: el buen juego de bolsillo lo cambia todo. Este es nuestro botiquín, edad por edad.
Cada verano, la misma pregunta recorre la tienda: «¿Qué me llevo para entretener a los niños durante el trayecto?» Buena noticia: los mejores juegos de viaje suelen ser los más pequeños, y los más baratos. Siempre que se respeten tres reglas y se escoja luego del estante adecuado según la edad.
Lo que hace un buen juego de viaje
- Ligero y compacto: cabe en el bolsillo del asiento o en la pequeña mochila del niño.
- Autónomo: el niño puede jugar solo o con su hermana, sin árbitro permanente desde el asiento delantero.
- Nada que se extravíe: los puzzles y las construcciones se quedan en casa; una pieza bajo un asiento de tren está perdida para la ciencia. De viaje se prefieren las cartas, los cuadernos y todo lo que se cierra.
Los clásicos sin material
Antes de cualquier equipamiento, los grandes clásicos no piden nada: contar coches amarillos, buscar las letras del alfabeto en los carteles, el sí-no, el primero que vea el mar. Rompen los tramos largos y reservan los juegos de bolsillo para las verdaderas travesías del desierto.
Antes de los 2 años: todo sujeto, nada al suelo
Para los más pequeños, la regla número tres es cuestión de supervivencia: todo lo que puede caer, caerá, y la vigésima recogida del sonajero se hace en la postura de yoga que usted imagina. La respuesta se llama busy board: un tablero de actividades blando donde todo va cosido o enganchado: tiradores, espejo cucú, flor pop-up, panda que pita. Doce ocupaciones, cero objetos por el suelo, y un formato que se despliega sobre las rodillas.
Tablero de actividades Peek y Pop
2-4 años: colorear, pegar, abrazar
A esta edad se alternan actividades cortas. El libro de colorear dedicado al viaje (con sus rotuladores en un estuche de cremallera) sigue siendo el valor más seguro:
Libro de colorear y actividades
Complete con un sobre de pegatinas, campeón del mundo en relación peso-tiempo de entretenimiento, y un compañero de bolsillo que tranquiliza en las etapas: un peluche de formato pequeño hace los dos viajes, el trayecto y el abrazo.
Peluche Milou 8 cm
Una referencia útil para el coche: algunos niños se marean en cuanto bajan la vista. Para ellos, colorear y las pegatinas esperarán al tren o al avión; en carretera, se vuelve a los juegos de observación del principio.
5-7 años: las cartas, reinas del viaje
La bandeja abatible del tren o del avión es una mesa de juego que no lo sabe, y la baraja es infinita con cero estorbo. La guerra versión Tintín hace dos cosas a la vez: se juega, y se reencuentran los coches de los álbumes.
Baraja Tintín - Los Coches
Las 7 familias ocupan a toda la tropa; la versión de los Incollables añade preguntas de tres niveles, para que pequeños y mayores jueguen la misma partida.
Juego 7 Familias Incollables
Y una bonita baraja de 54 cartas ilustradas cubre todo el repertorio: guerra, mistigrí y solitarios sobre la bandeja.
Baraja 54 cartas ilustradas Vilac
8 años y más: la estrategia de bolsillo
Trio se aprende en dos minutos y se juega en rondas cortas: ideal entre dos estaciones, y los niños ganan a los adultos en buena lid.
Trio - juego de cartas
Para los trayectos largos, el compacto 2 en 1 de ajedrez y damas está pensado exactamente para eso: un pequeño tablero de madera con ranuras en los bordes que sujetan las fichas, incluso cuando el tren frena. Dos juegos en un solo equipaje.
Juego de ajedrez y damas de madera
La bolsa de juegos ideal, por edad
- Antes de los 2 años: un tablero de actividades todo sujeto, el doudou (y su doble), un libro de tela.
- 2-4 años: un libro de colorear con su estuche de rotuladores, pegatinas, un peluche de bolsillo.
- 5-7 años: una o dos barajas (guerra, 7 familias), un cuaderno y lápices.
- 8 años y más: un juego de cartas ingenioso (deducción, rapidez), un ajedrez compacto, un diario de viaje para rellenar.
El mejor juego de viaje sigue siendo el que se vuelve a sacar en la terraza una vez llegados: el trayecto pasa, el ritual queda.
Sobre el autor: Este artículo ha sido redactado por el equipo de L'Oiseau de Paradis, juguetería parisina fundada en 1932. Cuatro generaciones al servicio de la infancia y del juego auténtico.








