Obélix está enfadado y lo demuestra en esta figura: tiene las manos en los bolsillos y el fastidio se le nota en la cara. Nuestro héroe adopta a menudo esta postura cuando el druida Panorámix le recuerda que no tiene derecho a tomar poción mágica, porque se cayó dentro cuando era pequeño y en él los efectos son permanentes. Fiel amigo de Astérix, a menudo discute con él como un viejo matrimonio, nariz contra nariz, con frases salpicadas de un "Señor" seguido de su nombre. Sin embargo, tiene un corazón tan grande como él y es el primero en querer defender su aldea.
Figura de plástico de unos 8 cm.