Este carlino no parece gran cosa, pero lo aguanta todo. Estíralo, amásalo, apriétalo con el puño: vuelve tranquilamente a su forma, con el hocico arrugado y la lengua fuera.
Su cuerpo blando reproduce los pliegues y el pelaje moldeado del carlino, con máscara negra y grandes ojos redondos. Ideal para entretener las manos durante una llamada, un repaso o una reunión que no acaba nunca.
Tamaño: 9 cm