Pisando a fondo el acelerador por las escarpadas montañas de la India. Así termina la trepidante aventura de Los cigarros del faraón. Para no salirse de la carretera y no dejarse adelantar por los secuestradores del hijo del maharajá, Tintín y Milú se convierten en pilotos de carreras improvisados al volante de un potente bólido rojo inspirado, en gran parte, en el Alfa Romeo P3 de 1932. Lo justo para cruzar los primeros la línea de meta.
Descubre, en forma de reproducción fiel y de calidad, toda la magia de las ilustraciones de portada realizadas por Hergé para el suplemento juvenil del periódico belga Le Vingtième Siècle.