«¡Roaaaarrr! ¡Paso al T-Rex!» Este es Joshi, un bebé T-Rex. Pero no se lo digas a nadie: Joshi no es nada peligroso, sino un ser suave y mimoso. Su sonrisa cariñosa y su cuerpo blandito solo están hechos para recibir amor y abrazos. La bolsita de granulado en la parte trasera le da una buena estabilidad. Y, por supuesto, con tus pequeños, Joshi se convertirá en el rey de los dinosaurios en el reino de la imaginación...